viernes, 18 de febrero de 2011

CALENTAMIENTO POLÍTICO

Columba Arias Solís
Los partidos políticos en el estado se encaminan al proceso electoral que tendrá lugar en noviembre de este año inmersos en conflictos internos derivados entre otras causas, de los antagonismos de grupos y figuras, de las ambiciones de muchos para los cargos de elección que se pondrán en juego, y de la falta de oficio y a veces hasta desinterés de quienes presiden ciertos partidos ya sea a nivel nacional o local, sin dejar de lado las inconformidades provocadas por la incongruencia ideológica partidista de la que han hecho gala algunos dirigentes nacionales que no tienen el menor reparo de ponerse cualquier camiseta partidista en aras de obtener a como haya lugar el cargo anhelado.
Las ambiciones políticas anticipan cada vez más las campañas electorales en el estado pese al calendario electoral que la legislación correspondiente establece, por lo que a lo largo del pasado 2010 la promoción de las y los diferentes aspirantes al máximo cargo en la entidad fue la constante en los medios de difusión, así como las visitas que bajo cualquier pretexto realizaron al interior del estado donde se encontraron con los correligionarios de sus partidos y ciudadanos en general buscando hacer los acuerdos necesarios para lograr los apoyos que se traduzcan en votos llegados los días de la selección de candidatos primero y luego la elección de gobernante.
En el partido blanquiazul conocidos son la y el político que ambicionan con toda el alma sacrificarse en aras de la gubernatura, y pese a que tratan de cuidar las formas para que no trasciendan las patadas y codazos –políticos, claro- empero de repente surgen las descalificaciones y las exhortaciones y hasta quejas para que a la hora de las decisiones no haya dados cargados a favor de una contendiente.
Las inconformidades en ese instituto se agudizaron más con la presencia del delegado partidista -de antigua prosapia tricolor-, que enviado para mediar entre los grupos, se decantó por unos y en contra de otros, según declararon sus propios correligionarios. Las presuntas preferencias de quien está obligado a mostrar imparcialidad para poder dirimir los desacuerdos internos, calentó los ánimos de quienes se sintieron agraviados y trascendieron a las páginas de los medios de información.
Apenas a un par de días del desencuentro con su delegado nacional, el panismo enfrentaría otro conflicto, éste suscitado por el desacato de algunos legisladores a la orden de su dirigencia estatal de no asistir a la sesión  donde el ejecutivo del Estado rendiría el informe de su administración, sin embargo cuatro parlamentarios se presentaron luego de que –así lo declararon los que acudieron- el secretario de gobernación les solicitara presentarse al acto informativo, lo que motivó la molestia y el llamado al orden de su dirigencia, y aunque parecen haber llegado a ciertos acuerdos y limado asperezas, en el fondo están las divergencias por el alineamiento en torno a los liderazgos políticos de una y otro aspirantes a la candidatura al gobierno michoacano.
Por su parte los tricolores no parecen hallar la brújula que los oriente hacia la solución del nombramiento del nuevo presidente de su partido en la entidad, y ante los desacuerdos de las diversas expresiones, no ha sido posible establecer consensos para la designación del líder estatal tricolor, como tampoco la presidencia nacional parece mostrar el interés debido, por lo que la dirigencia en el estado se encuentra acéfala desde el 8 de febrero y no se advierte luz en el túnel de las divergencias.
La falta de acuerdos para la designación del nuevo presidente  preocupa a cierta militancia de ese partido, quienes suponen que el buen posicionamiento del tricolor a nivel nacional los coloca en inmejorables condiciones para disputar con éxito la gubernatura, pero si no hay coincidencia y madurez para procesar prontamente a la autoridad partidista, menos lo habrá para seleccionar  al candidato a gobernador y a los ayuntamientos, lo que puede encender la mecha de múltiples conflictos.
En cuanto al perredismo michoacano, la negativa del ex gobernador a dirigir los destinos del partido ha decepcionado a muchos, empero era de esperar esa respuesta, toda vez que a sabiendas de que la mayoría de los integrantes del consejo nacional del sol azteca son de filiación chuchista, y tienen su propia propuesta  para la  dirigencia nacional, no habría de correr el riesgo de que en la asamblea nacional mayoritearan los jesuses e impusieran a su candidato dejando en el camino al ex gobernador michoacano.
 Por lo que ve a los múltiples aspirantes a la candidatura mayor, en el largo periplo precampañero no oficial, solamente intercambian ligeros rounds de sombra esperando la fecha en que habrá de elegirse el candidato de ese partido, que al parecer habrá de dirimirse realmente entre los dos que cuentan con mayores posibilidades. En tanto eso sucede, los alineamientos se irán dando en torno a uno u otro, y dependerá de los liderazgos reales que el proceso interno se conduzca sin grandes contratiempos o rupturas, así como también el proceso de elección del nuevo presidente del comité estatal perredista.
A nueve meses de la elección, nada está escrito para alguien en particular que garantice seguridad de triunfo, y así lo saben las y los diversos aspirantes y partidos, por lo que los desencuentros se han convertido en moneda cotidiana entre las fuerzas y liderazgos que pretenden imponer dirigencias y hasta candidatos. El calentamiento político parece permear a todos los partidos, cuando todavía queda un largo trecho para la jornada electoral. Y como para calentar más el ambiente, sigue el enfrentamiento por la reforma electoral.

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